Perdonami se ti cerco così goffamente, dentro di te. Perdonami il dolore, qualche volta. E’ che da te voglio estrarre il tuo migliore tu. Quello che non vedesti e che io vedo, immerso nel tuo fondo, preziosissimo. E afferrarlo e tenerlo in alto come trattiene l’albero l’ultima luce che gli viene dal sole. E allora tu verresti a cercarlo, in alto. Per raggiungerlo alzata su di te, come ti voglio, sfiorando appena il tuo passato con le punte rosate dei tuoi piedi, tutto il corpo in tensione d’ascesa da te a te. E allora al mio amore risponda la creatura nuova che tu eri.Pedro Salinas, dalla raccolta poetica “La voce a te dovuta”, EinaudiPerdóname por ir así Perdóname por ir así buscándote tan torpemente, dentro de ti. Perdóname el dolor, alguna vez. Es que qiero sacar de ti tu mejor tú. Ese que no te viste y que yo veo, nadador por tu fondo, preciosísimo. Y cogerlo y tenerlo yo en alto como tiene el árbol la luz última que le ha encontrado al sol. Y entonces tú en su busca vendrías, a lo alto. Para llegar a él subida sobre ti, como te quiero, tocando ya tan sólo a tu pasado con las puntas rosadas de tus pies, en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo de ti a ti misma. Y que a mi amor entonces, le conteste la nueva criatura que tú eras.
Perdonami se ti cerco così
Perdonami se ti cerco così goffamente, dentro di te. Perdonami il dolore, qualche volta. E’ che da te voglio estrarre il tuo migliore tu. Quello che non vedesti e che io vedo, immerso nel tuo fondo, preziosissimo. E afferrarlo e tenerlo in alto come trattiene l’albero l’ultima luce che gli viene dal sole. E allora tu verresti a cercarlo, in alto. Per raggiungerlo alzata su di te, come ti voglio, sfiorando appena il tuo passato con le punte rosate dei tuoi piedi, tutto il corpo in tensione d’ascesa da te a te. E allora al mio amore risponda la creatura nuova che tu eri.Pedro Salinas, dalla raccolta poetica “La voce a te dovuta”, EinaudiPerdóname por ir así Perdóname por ir así buscándote tan torpemente, dentro de ti. Perdóname el dolor, alguna vez. Es que qiero sacar de ti tu mejor tú. Ese que no te viste y que yo veo, nadador por tu fondo, preciosísimo. Y cogerlo y tenerlo yo en alto como tiene el árbol la luz última que le ha encontrado al sol. Y entonces tú en su busca vendrías, a lo alto. Para llegar a él subida sobre ti, como te quiero, tocando ya tan sólo a tu pasado con las puntas rosadas de tus pies, en tensión todo el cuerpo, ya ascendiendo de ti a ti misma. Y que a mi amor entonces, le conteste la nueva criatura que tú eras.